Tour del vino por São José dos Pinhais
En este tour desde Curitiba realizaremos la ruta del vino de São José dos Pinhais. Esta nos llevará a visitar un total de cuatro bodegas con cata incluida.
Curitiba pide de 3 a 4 días: el Museo Oscar Niemeyer, la Ópera de Arame, el Jardín Botánico, el Largo da Ordem y los parques. Las épocas más suaves son de septiembre a noviembre y de marzo a mayo, con máximas de 21 a 26 °C; el invierno, de junio a agosto, es el más frío, con mínimas medias de 9,3 a 10,3 °C.
Curitiba pasó a ser villa el 29 de marzo de 1693, cuando se formalizó el poblado que había crecido alrededor del ciclo del oro y, después, del tropeirismo, el paso de tropas de ganado de Rio Grande do Sul hacia São Paulo. El gran salto de población llegó después de 1870, con oleadas de inmigrantes europeos. Los polacos formaron la mayor colonia de Brasil, hoy recordada en el Bosque do Papa, y los italianos fundaron Santa Felicidade en 1878. Ucranianos y alemanes llegaron en la misma ola y también dejaron huella en barrios, fiestas y comida. Hoy Curitiba es la capital del estado de Paraná, con 1.773.718 habitantes según el Censo de 2022.
La ciudad está a unos 935 metros de altitud y es una de las capitales más frías de Brasil: las heladas no son raras en invierno, y hasta en verano las noches refrescan. También es una referencia de planificación urbana. Los autobuses biarticulados, las estaciones tubulares y los carriles exclusivos de la Red Integrada de Transporte se crearon a partir de los años 70, en la gestión del arquitecto y alcalde Jaime Lerner. Parques como el Tanguá y el Barigui nacieron de antiguas canteras recuperadas.
Lo que atrapa al visitante es la mezcla de arquitectura, verde y memoria de inmigrantes. El Museo Oscar Niemeyer, apodado Museo del Ojo por la forma de su anexo, y la Ópera de Arame, un teatro de estructura tubular levantado en 75 días dentro de un parque, son los puntos más fotografiados. En el Largo da Ordem, centro histórico de casonas de los siglos XVIII y XIX, la feria del domingo reúne artesanía y comida callejera desde hace décadas. La herencia europea también está en el plato: del vino y la polenta de Santa Felicidade a los pierogi de las familias polacas. Curitiba no tiene playa ni clima tropical, pero sí vida cultural y gastronómica para llenar varios días.
Actualizado el 13 de octubre de 2026
Parque de 245.000 m² inaugurado en 1991, con un invernadero de vidrio de estilo art nouveau proyectado por Abrão Assad e inspirado en el Palacio de Cristal de Londres.
Teatro de estructura tubular metálica levantado en 75 días e inaugurado en 1992, dentro del Parque das Pedreiras, con la platea sobre un lago.
Conocido como Museo del Ojo por la forma del anexo proyectado por Oscar Niemeyer, reabrió con su nombre actual en 2003 y reúne artes visuales brasileñas e internacionales, con obras de Tarsila do Amaral y Portinari.
Parque de 235.000 m² levantado en 1996 sobre una antigua cantera de dolomita, con un mirador de 65 metros sobre la cava, una cascada artificial y un túnel excavado en la roca.
Parque inaugurado en 1996 en homenaje a los inmigrantes alemanes, con la Torre de los Filósofos, de 15 metros, y el sendero de Hansel y Gretel, basado en el cuento de los hermanos Grimm.
Centro histórico con casonas de los siglos XVIII y XIX, hoy ocupadas por bares, galerías y restaurantes. Los domingos se celebra la feria del Largo da Ordem, una de las mayores ferias de artesanía del país, con origen a fines de los años 60.
Tramo de la Rua XV de Novembro cerrado al tráfico en 1972, una de las primeras calles peatonales de Brasil y hoy eje de tiendas, cafés y espectáculos callejeros en el centro.
Brasil está en el hemisferio sur, así que las estaciones van al revés que en Europa y Norteamérica: el verano de Curitiba cae entre diciembre y marzo y el invierno entre junio y agosto. En verano las máximas medias van de 26,1 a 27,2 °C y las mínimas de 16,7 a 17,8 °C. En el invierno, julio es el mes más frío, con una máxima de 20,1 °C y una mínima de 9,3 °C, y son posibles las heladas ocasionales.
Curitiba no tiene una estación de playa que esperar, así que cualquier mes sirve, pero conviene llevar abrigo siempre. Los días más suaves suelen estar de septiembre a noviembre y de marzo a mayo: en octubre, por ejemplo, la máxima es de 23,7 °C y la mínima de 13,9 °C. Agosto es el mes más seco, con 81,5 mm de lluvia en 6 días; enero es el más lluvioso, con 226,3 mm en 15 días, y febrero le sigue con 188,7 mm en 13 días.
| Mes | Máx. | Mín. | Lluvia | Días de lluvia | Valoración |
|---|---|---|---|---|---|
| Enero | 27 °C | 18 °C | 226 mm | 15 | Regular |
| Febrero | 27 °C | 18 °C | 189 mm | 13 | Regular |
| Marzo | 26 °C | 17 °C | 151 mm | 12 | Regular |
| Abril | 24 °C | 15 °C | 88 mm | 7 | Buena |
| Mayo | 21 °C | 12 °C | 96 mm | 8 | Buena |
| Junio | 20 °C | 10 °C | 112 mm | 7 | Buena |
| Julio | 20 °C | 9 °C | 106 mm | 7 | Buena |
| Agosto | 22 °C | 10 °C | 82 mm | 6 | Buena |
| Septiembre | 22 °C | 12 °C | 143 mm | 9 | Buena |
| Octubre | 24 °C | 14 °C | 161 mm | 11 | Regular |
| Noviembre | 25 °C | 15 °C | 126 mm | 10 | Buena |
| Diciembre | 27 °C | 17 °C | 152 mm | 12 | Regular |
Promedios mensuales 1991-2020 del INMET (Instituto Nacional de Meteorologia de Brasil). La valoración combina lluvia, temperatura y humedad.
La puerta de entrada desde el exterior es el Aeropuerto Internacional Afonso Pena (CWB), en São José dos Pinhais, a unos 18 km del centro de Curitiba. Hay autobús ejecutivo y líneas de transporte colectivo hasta la ciudad.
Las rutas y las aerolíneas que vuelan a Curitiba cambian a menudo; lo más seguro es consultarlas al planificar el viaje. Dentro de la ciudad, la Red Integrada de Transporte, con autobuses biarticulados y estaciones tubulares, cubre buena parte del territorio y permite prescindir del coche a quien se aloja en la zona central.
Para quien no alquila coche, lo más práctico es alojarse en la zona central, porque la red de transporte cubre bien el centro y los principales parques, y evita desplazamientos largos. Conviene organizar el itinerario por áreas: el centro histórico con el Largo da Ordem, el Jardín Botánico y sus alrededores, y el eje de los parques (Tanguá, Barigui y Tingui).
Las tarifas cambian según las fechas: confirma el precio en Booking.com.
No hay una estación de playa que esperar, así que cualquier mes sirve, pero la ciudad es fría todo el año. De septiembre a noviembre y de marzo a mayo hay días más suaves, con máximas de 21 a 26 °C. El invierno, de junio a agosto, es el período más frío, con heladas ocasionales.
De 3 a 4 días alcanzan para ver con calma el Museo Oscar Niemeyer, la Ópera de Arame, el Jardín Botánico y el Largo da Ordem. Quien quiera sumar una excursión de un día, como Morretes o la Estrada da Graciosa, necesita un día más.
El Aeropuerto Internacional Afonso Pena (CWB) está en São José dos Pinhais, a unos 18 km del centro. Hay autobús ejecutivo y líneas de transporte colectivo hasta la ciudad.
Es una de las capitales más frías de Brasil. Está a unos 935 metros de altitud, tiene clima oceánico y las heladas son comunes en invierno. En julio la mínima media es de 9,3 °C, y hasta en verano las noches refrescan, así que conviene llevar abrigo en cualquier época.
No es obligatorio. La Red Integrada de Transporte, con autobuses biarticulados y estaciones tubulares, cubre bien el centro y los principales parques. Un coche ayuda a quien quiere visitar varios parques periféricos en el mismo día.
La herencia de la inmigración está en el plato: pastas y vino en Santa Felicidade, barrio de colonización italiana, y pierogi y otros platos de la cocina polaca y ucraniana en restaurantes repartidos por la ciudad.
Los datos de clima y población de esta guía vienen de organismos oficiales y de bases abiertas. Los requisitos de entrada y las recomendaciones de salud cambian: confirma siempre en la fuente oficial enlazada.