Tour por la gruta de Acaiá y las lagunas de Ilha Grande
Si estáis en Ilha Grande, no perdáis la oportunidad de hacer un recorrido por la gruta de Acaiá y sus principales lagunas. ¡Os enamoraréis de sus paisajes!
Ilha Grande pide de 3 a 4 días: uno entero para la playa de Lopes Mendes, otro para un paseo en barco por las playas con buceo, y otro para senderos cortos o para subir al Pico do Papagaio. Los meses más secos van de mayo a agosto, con julio a la cabeza (41 mm en 6 días) y máximas de 26 a 27 °C; el verano, de diciembre a marzo, es más caluroso (hasta 32 °C en febrero) y mucho más lluvioso (190 mm en enero).
Lopes Mendes aparece en casi cualquier lista de las playas más bonitas de Brasil, y al llegar se entiende el motivo. Son casi tres kilómetros de arena blanca y firme, dura bajo el pie, con un mar verde que cambia de tono según se mueve el sol. No hay quioscos, ni edificios, ni carretera: para llegar se camina cerca de dos horas desde Abraão por el sendero de la selva, o se toma un barco hasta Pouso y se completa el último tramo a pie. Ese esfuerzo es lo que mantiene la playa como es.
Toda la isla funciona así. Más de cien senderos cruzan la Mata Atlántica que cubre casi todo el terreno: desde el Pico do Papagaio, a 980 metros, con vista sobre toda la bahía, hasta caminos cortos que unen una cala con otra. El Saco do Céu, la Lagoa Azul y la Gruta do Acaiá dan para días enteros de barco y snorkel: la visibilidad bajo el agua es buena, y los naufragios y las rocas de la costa hacen de Ilha Grande uno de los mejores puntos de buceo del sudeste de Brasil.
En el centro de todo está la Vila do Abraão, donde atracan los barcos y donde se duerme y se come. En la isla no circulan coches (se anda a pie, en bicicleta o en barco), y eso cambia el ritmo de todo el viaje. Las calles de arena se llenan al atardecer, los restaurantes sacan las mesas a la puerta y el silencio de la noche es el de un lugar sin motores. Quien busca resort y vida nocturna se decepciona; quien quiere naturaleza, posada sencilla y buen pescado encuentra el lugar justo.
Actualizado el 19 de octubre de 2026
Casi tres kilómetros de arena blanca y firme, sin quioscos ni edificios y con un mar verde de tonos cambiantes. Se llega por un sendero de unas dos horas desde Abraão, o en barco hasta Pouso y 20 minutos más a pie.
Centro de la isla, donde atracan los barcos y donde se duerme y se come. Tiene calles de arena que se llenan al atardecer y restaurantes con mesas en la puerta, sin un solo coche.
Cumbre de 980 metros con vista sobre toda la bahía, entre los más de cien senderos que cruzan la Mata Atlántica de la isla.
Tres puntos que se recorren en jornadas de barco y máscara, con buena visibilidad bajo el agua. Las playas más lejanas se alcanzan por sendero o contratando una vuelta en barco en Abraão.
Los naufragios y las rocas de la costa hacen de Ilha Grande uno de los mejores puntos de buceo del sudeste de Brasil. Las salidas de buceo se contratan con operadores locales en la villa.
Más de cien senderos atraviesan la selva que cubre casi toda la isla, desde subidas largas hasta caminos cortos que unen una cala con la siguiente.
Brasil está en el hemisferio sur, así que las estaciones van al revés que en Europa y Norteamérica: el verano cae entre diciembre y marzo y el invierno entre junio y agosto. En Ilha Grande el verano es caluroso, con máximas de 30 a 32 °C y mínimas de 23 a 24 °C entre diciembre y febrero, y el invierno es suave: en junio, el mes más fresco, la máxima media es de 26 °C y la mínima de 18 °C.
El agua cae sobre todo en verano. Julio es el mes más seco, con 41 mm repartidos en 6 días, seguido de agosto (43 mm en 6 días) y junio (45 mm en 6 días). Enero es el más lluvioso, con 190 mm en 18 días, seguido de diciembre (180 mm en 17 días) y febrero (168 mm en 15 días).
Para caminar por los senderos de la selva y pasar el día en barco, la mejor ventana va de mayo a agosto, con julio como mejor mes. Además, de abril a septiembre el mar suele estar más calmo y los senderos son menos resbaladizos. El verano es bonito pero es temporada alta de lluvia y de gente: enero y febrero superan los 150 mm y llenan la villa.
| Mes | Máx. | Mín. | Lluvia | Días de lluvia | Valoración |
|---|---|---|---|---|---|
| Enero | 31 °C | 24 °C | 190 mm | 18 | Poco recomendable |
| Febrero | 32 °C | 24 °C | 168 mm | 15 | Poco recomendable |
| Marzo | 31 °C | 23 °C | 150 mm | 15 | Poco recomendable |
| Abril | 29 °C | 22 °C | 98 mm | 11 | Regular |
| Mayo | 27 °C | 20 °C | 62 mm | 8 | Buena |
| Junio | 26 °C | 18 °C | 45 mm | 6 | Buena |
| Julio | 26 °C | 18 °C | 41 mm | 6 | Buena |
| Agosto | 27 °C | 18 °C | 43 mm | 6 | Buena |
| Septiembre | 27 °C | 19 °C | 75 mm | 10 | Buena |
| Octubre | 28 °C | 21 °C | 105 mm | 13 | Regular |
| Noviembre | 29 °C | 22 °C | 148 mm | 15 | Regular |
| Diciembre | 30 °C | 23 °C | 180 mm | 17 | Poco recomendable |
Promedios mensuales 1991-2020 del INMET (Instituto Nacional de Meteorología de Brasil). La valoración combina lluvia, temperatura y humedad.
En verano (de diciembre a febrero), Ilha Grande tiene máximas de alrededor de 31 °C y mínimas de 24 °C, y es una época más lluviosa, con unos 179 mm repartidos en unos 17 días al mes. Los días son calurosos y piden playa y sombra.
En otoño (de marzo a mayo), Ilha Grande tiene máximas de alrededor de 29 °C y mínimas de 22 °C, y es una época más lluviosa, con unos 103 mm repartidos en unos 11 días al mes. Los días son calurosos y piden playa y sombra.
En invierno (de junio a agosto), Ilha Grande tiene máximas de alrededor de 26 °C y mínimas de 18 °C, y es la época más seca, con unos 43 mm de lluvia al mes. Las temperaturas son agradables para pasear todo el día.
En primavera (de septiembre a noviembre), Ilha Grande tiene máximas de alrededor de 28 °C y mínimas de 21 °C, y es una época más lluviosa, con unos 109 mm repartidos en unos 13 días al mes. Los días son calurosos y piden playa y sombra.
Clima, afluencia, precios y lo que pasa en el destino en cada período. Toca el mes para abrir la página completa; el punto de color indica lo buena que es la época.
Fiesta centenaria de la patrona en la Freguesia de Santana, con alborada, misa, procesión por el mar y forró en la playa.
Festival gratuito en la Vila do Abraão que reúne conciertos de música brasileña, feria de artesanía y acciones ambientales.
Eventos anuales recurrentes: las fechas exactas cambian cada año, así que confirma antes de planear el viaje.
No se llega a Ilha Grande en coche ni hay aeropuerto en la isla. El aeropuerto de referencia es el Aeropuerto Internacional Tom Jobim (Galeão), con código GIG, en Río de Janeiro, a unos 150 km de Angra dos Reis, uno de los puertos de embarque. De allí se sigue por carretera hasta un puerto de la costa continental.
El embarque más práctico es Conceição de Jacareí, con la mayor oferta de horarios: hay travesías de las 8:00 a las 17:30, cada hora, y la escuna tarda unos 50 minutos y la lancha rápida unos 15. También salen barcas y lanchas desde Angra dos Reis (Estación Santa Luzia), con trayectos de 30 minutos a 1 h 40 min, y desde Mangaratiba, con una travesía algo más larga (unas 1 h 20 min). Por carretera, desde Río de Janeiro hasta el puerto hay 135 km (unas 2 h 30 min) y desde São Paulo, 404 km (unas 5 h 30 min).
Las rutas y las aerolíneas cambian a menudo; lo más seguro es consultarlas al planificar el viaje. Quien llega en coche lo deja en un estacionamiento de pago en el puerto antes de cruzar.
El lugar para alojarse es la Vila do Abraão, donde atracan los barcos y se concentran las posadas y los restaurantes. Como en la isla no circulan coches y todo se recorre a pie, en bicicleta o en barco, lo más práctico es quedarse cerca de la villa y contratar desde allí los paseos en barco y el buceo con operadores locales. Es un destino de posada sencilla, no de resort.
Las tarifas cambian según las fechas: confirma el precio en Booking.com.
La isla no tiene acceso en coche: se conduce hasta un puerto del continente y se cruza en barco. El embarque más práctico es Conceição de Jacareí (a unos 135 km de Río de Janeiro y a unos 12 km de la isla), con travesías cada hora de 8:00 a 17:30: la escuna tarda unos 50 minutos y la lancha rápida, unos 15. También hay barcas desde Angra dos Reis y desde Mangaratiba.
De 3 a 4 días es lo ideal. Un día entero para Lopes Mendes (el sendero de ida y vuelta se lleva buena parte de la jornada), otro para un paseo en barco por las playas y el buceo, y otro para senderos cortos o para subir al Pico do Papagaio. Con menos tiempo se pierde media isla solo en la logística del barco.
De mayo a agosto: son los meses más secos (julio, el que menos llueve, con 41 mm), con máximas de 26 a 27 °C. De abril a septiembre el mar suele estar más calmo y los senderos son menos resbaladizos. El verano es cálido y bonito, pero es temporada alta de lluvia y de gente: enero y febrero superan los 150 mm y llenan la villa.
No. En la isla no circula ningún coche: se anda a pie, en bicicleta o en barco. El coche solo sirve para llegar al puerto de embarque en el continente, donde se deja en un estacionamiento de pago antes de cruzar. En la Vila do Abraão todo se resuelve caminando.
Lopes Mendes está considerada una de las playas más bonitas de Brasil: casi 3 km de arena blanca y firme, sin construcciones y con un mar verde impresionante. Para llegar, se hace el sendero de unas 2 horas desde Abraão, o se toma un barco hasta la playa de Pouso y se camina los últimos 20 minutos. Lleva agua y comida, porque allí no hay quioscos.
Depende de la época. En la alta temporada (de diciembre a febrero, julio y los feriados) las posadas de Abraão se agotan y cobran más. Fuera de esos picos los precios bajan bastante y la isla se vacía. Como todo llega en barco, la comida y la bebida cuestan más que en el continente. Lleva dinero en efectivo.
Los datos de clima y población de esta guía vienen de organismos oficiales y de bases abiertas. Los requisitos de entrada y las recomendaciones de salud cambian: confirma siempre en la fuente oficial enlazada.